El aprendizaje sostenible está basado en un conocimiento inteligente,
que liga el pensamiento con la acción, se caracteriza por conocimientos
autorregulados, organizados, juiciosos, responsables, autónomos y útiles para
situaciones en el diario vivir. Su aprendizaje está en constante movimiento
creando capacidades para resolver problemas y enfrentar todas las situaciones
con responsabilidad y aciertos, un aprendizaje sostenible ofrece conocimientos
de orientación y transferencia.
Forma parte de la base de conocimientos para la vida del
ser, lo puede aplicar en el momento que necesite este conocimiento,
convirtiendo en experiencias útiles al ser humano. Los procesos de aprendizaje
derivados del concepto pedagógico “sostenible” deben estar acoplados desde el
cerebro hasta la acción ligada a los sentimientos y a la comunicación entre
estudiantes, siendo el aprendizaje más productivo cuando existe un intercambio
de ideas con los pares. Y aun cuando dentro del proceso de entendimiento de cada
aprendiz, se lleven a cabo construcciones personales nuevas, a través de
diálogos e información, aprendizaje sostenible también fomenta el
aprendizaje social e intercultural.
